El hecho de abortar cuando se es adolescente puede acarrear consecuencias más graves en un sentido emocional y afectivo.
Las madres que abortan siendo adolescentes no han alcanzado realmente una madurez que les permita el poder asumir correctamente el hecho de perder a un bebé, sea o no deseado.
De hecho ya hemos dicho que muchos casos acaban en problemas de autoestima, de remordimientos, pesadillas, agotamiento, dificultad de concentración, misántropa y depresión. En los casos más graves o severos, puede que incluso se acaben consumiendo drogas.
Es conveniente que cualquier joven embarazada,aborte o no , tenga el apoyo de sus padres y sobretodo la opción de una atención psicológica en el caso de sentirse desbordada por la situación.
los embarazos adolescentes, la joven madre decide abortar porque no se ve capaz de sacar adelante a un bebé si recibe críticas del entorno que le rodea.
No podemos olvidar que muchas chicas que se quedan embarazadas acaban dejando los estudios, no sólo por su estado, sino porque además sus compañeros no acaban de aceptar el que haya quedado embarazada.
La exclusión social de la embarazada, en una edad en la que además es muy importante sentirse integrado en un grupo lleva a que las chicas puedan tomar una decisión precipitada y de la que se vayan a arrepentir durante el resto de sus vidas.




